Conocida popularmente como calentura, se trata de un tipo de virus, no simples heridas como a veces pensamos, que convive con nosotros durante bastante tiempo aunque permanezca inactivo. Como decimos, el herpes labial es una infección muy contagiosa causada por el llamado virus del herpes simple tipo I que ocasiona la aparición de unas ampollas pequeñas, dolorosas y purulentas en los labios (calenturas).

Generalmente se activan cuando bajan nuestras defensas en diversas situaciones provocada por estrés, un resfriado, exposición a temperaturas o algún tipo de infección.

Se presenta con forma de herida en la comisura de los labios.

En la primera fase provoca una sensación de hormigueo e inflamación, esa sensación de que nos va a salir algo en la boca que no acabamos de saber bien qué es. Es muy importante atacar el virus en esta primera fase para reducir su tiempo de duración que suele oscilar entre los 10 a 14 días.

La segunda fase es la drenante. Aparecen una especie de vejigas que estallan. Es la fase más contagiosa. Una vez que estallen, en la tercera fase, habrá que esperar a que se forme costra, como una herida normal, que acabará por cicatrizar.

Los remedios caseros (el hielo que ayuda a desinflamar o el té negro que tiene propiedades secantes) son eficaces para paliar las molestias pero no para evitar que se reproduzca el virus, para ello el único tratamiento que existe es el de antivirales en formato pomada principalmente.

Mientras tenemos un herpes labial debemos tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • prohibidos los besos o cualquier práctica de sexo oral ya que existen relaciones cruzadas entre herpes labial tipo I y herpes genital.
  • Tampoco compartir cubiertos, toallas o cualquier tipo de enseres u objetos de higiene personal.
  • El virus no se transmite a través del agua, no es vehiculizador, por lo que si tienes un herpes labial puedes seguir yendo a la piscina.

Además de estos tratamientos, ciertas soluciones naturales y/o medidas de higiene que se lleven a cabo en el día a día pueden ayudar a curar el herpes labial más rápidamente y mejorar el bienestar del afectado. Las recomendaciones a tener en cuenta son las siguientes:

  • Aplicar sobre la lesión un bálsamo o crema labial con vitamina C, vitamina E, zinc o revesratrol.
  • Lavar las ampollas con agua y un jabón antiséptico de forma suave para evitar que la infección se extienda a otras zonas.
  • No tocar las lesiones frecuentemente y en el caso de tener que palparlas, lavarse muy bien las manos antes y después de hacerlo.
  • Evitar el consumo de bebidas muy calientes, alimentos picantes, salados o cítricos, pues podrían agravar las molestias.

 

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