La hiperhidrosis puede presentar una molestia tanto a nivel físico como emocional y con el tiempo puede traer complicaciones como ampollas, mal olor, sabañones (perniosis) e infecciones.

Aunque los efectos del tratamiento para este tipo de trastorno no son permanentes, tras su realización el paciente puede notarse libre del problema durante una larga temporada, y recurrir a la repetición del mismo según la necesidad de su caso concreto.